Mensaje de julio de 2018

Queridos amigos, iniciamos un nuevo mes y en su caso el último de este ciclo escolar, donde cada uno de nosotros cosechamos los frutos deseados según su capacidad, así como lo dice Jesucristo en la parábola del sembrador.

Hoy le digo adiós a toda la comunidad educativa del Colón, pues mis superiores me han pedido dejar la Dirección General para implementar un proyecto de Presencia Escolapia en Veracruz, que pronto conocerán y sabrán de que se trata.

En mi caminar con la familia escolapia, he dedicado 35 años de servicio en diferentes colegios, de los cuales 30 han sido de director general, hoy, nuevamente me toca seguir en este camino, dejo al Colegio Cristóbal Colón en el que tomé el desafío de estar al frente de esta gran institución por dos años, con orgullo puedo decir que me siento satisfecho de haber servido con amor y entrega al colegio, por aumentar su matrícula, por la mejora continua, por el ambiente siempre cordial de toda la comunidad educativa; por lo que puedo decir que he cumplido cabalmente con lo encomendado, mostrando como siempre honradez, lealtad y espíritu de servicio al estilo de San José de Calasanz.

Hago una mención especial a los niños y jóvenes con los que conviví en las celebraciones, actividades y retiros; el compartir con ustedes me retroalimentó en mi vocación de entrega y servicio.

Finalmente, expreso mi gratitud a todos los que forman parte de esta gran Familia Colón: directivos, docentes, administrativos, servicios, mamás catequistas, padres de familia, departamentos académicos, pastoral y exalumnos, con quiénes conviví en sus aniversarios, gracias infinitas por su apoyo incondicional y las muestras de cariño.

Que Dios les bendiga en abundancia.

Como dice el Papa Francisco, pidan a Dios por mí.
Con cariño y afecto

Lic. y P. Martín Eloy Jiménez López Sch. P.