Carta de septiembre 2018

El mes de septiembre está asociado con la celebración de la Patria que, más que una exaltación aislada del pasado, debe ser una invitación profunda a reflexionar sobre las exigencias de ser ciudadanos en nuestro México contemporáneo.

En esta línea de propiciar ciudadanía responsable, debemos recordar que la escuela es simultáneamente eco de resonancia y propuesta de desarrollo social. De ahí la importancia de propiciar el diálogo respetuoso y la participación creativa como criterios transversales del proceso educativo y la vida cotidiana de la escuela.

El poder reconocer en nuestro micro cosmos escolar una gran gama de la diversidad social veracruzana y mexicana es de por si una enorme riqueza. Saber quiénes somos y cómo respondemos a los desafíos de cada día debe ser un estímulo para crecer en gestos de colaboración y apoyo.

Lo que admiramos en los próceres y personas ilustres de la historia no es tanto una perfección personal (por lo demás inexistente) sino su valor y compromiso por intentar mejorar la sociedad. Los principios de libertad, soberanía, justicia e igualdad están siempre en construcción y, nuestra joven generación del siglo XXI, debe ser parte del proyecto de conocer y propiciar la profundización de esos valores. Amar la historia de nuestros próceres no es un acto atemporal y retórico, sino la invitación al compromiso de que nuestra vida individual puede y debe tener un hondo significado para el bien común de la sociedad.

Insistir en el valor social de nuestros actos nos ayudará a crecer en responsabilidad y solidaridad. Hacerlo desde nuestra propia historia personal, familiar y nacional nos dará sentido y profundidad. Porque los horizontes anchos sin raíces profundas suelen ser muy frágiles, pero las raíces sin horizontes provocan soledad y egoísmo.

Tenemos que conversar y analizar más, tanto los problemas cotidianos que enfrentamos por causa de la economía, la política y la realidad social más amplia, como sus causas estructurales. Hacerlo en familia y, por supuesto en el colegio, es el mejor camino para soñar y propiciar juntos la construcción de un mejor estado y un mejor país.

¡Qué el grito por México sea uno sin frivolidad; uno con inmenso cariño y deseo por cuidar la tierra donde vivimos! ¡Feliz mes de la Independencia!

P. y Mtro. Rodolfo Robert Esquivel, Sch.P.
Titular General del Colegio Cristóbal Colón