Carta de noviembre 2019

Calasanz: una forma de mirar y una manera de actuar

Quiero dedicar la reflexión de este mes a la celebración del Patrocinio de San José de Calasanz, que recordaremos el próximo día 27 en el contexto de la Semana Calasancia.

Nuestro Colegio Cristóbal Colón, parte de la gran familia escolapia en el mundo, tiene como su patrono y protector a San José de Calasanz; este gran santo español que fundó en Roma la primera escuela popular cristiana en la historia (1597) y creó la primera Orden Religiosa dedicada exclusivamente a la educación de la niñez y la juventud (1617).

Participar del carisma calasancio como el don que Dios regaló a nuestro fundador, nos hace parte de una manera propia de contemplar el mundo: desde los niños y los jóvenes, especialmente los más pequeños, pobres y vulnerables. Esta opción puede parecer a simple vista ingenua, pero tiene una enorme fuerza profética y transformadora. Pedir a Dios esa mirada más libre y agradecida, nos ayuda a todos a comprometernos de verdad con la construcción de un mundo mejor, donde precisamente, los niños y jóvenes tengan mejor oportunidad y calidad de vida. Tener esa mirada, nos hace relativizar cosas que no son realmente importantes, favoreciendo que la fuerza de nuestra voluntad se concentre en las auténticas prioridades y en todo lo que es fuente visible de vida, solidaridad y paz.

Desde esta perspectiva, los escolapios queremos que nuestro carisma llegue y anime el corazón de todos los que forman la comunidad educativa, alegrando sus vidas e iluminando sus proyectos. Por eso necesitamos en la escuela que las familias, más allá de sus necesidades particulares, puedan comprender y valorar el proyecto común del colegio. Que cuando hablamos de austeridad, entendamos que lo hacemos desde el respeto sincero y solidario por los que menos tienen; que cuando hablamos de enfrentar el bullying, hablamos de la necesidad de crear una sociedad respetuosa y radicalmente opuesta a cualquier forma de violencia; que cuando hablamos de Dios, lo hacemos convencidos que en Jesús encontramos un fortaleza y esperanza que dan sentido, valor e identidad a la vida de cada uno; que cuando hablamos de calidad, lo hacemos procurando que nuestros muchachos puedan utilizar el conocimiento para crecer, dar sentido vocacional a sus vidas y ampliar sus horizontes. Y así podría seguir…

Pero no quiero perder la oportunidad de invitarlos a participar en dos encuentros especialmente pensados para fortalecer el trabajo con las familias. El primero es novedoso: se trata de la Mañana Deportiva Familiar el domingo 24 de noviembre en el Campus Calasanz de la universidad. Queremos que sea un espacio de convivencia que estimule la actividad física y el cuidado responsable del cuerpo y la salud. Se realizará a lo largo de la mañana y concluirá con la eucaristía dominical a las 12:00 m. Se tendrán actividades para niños y jóvenes desde Preescolar a Bachillerato y por supuesto, con la participación de sus familias. El segundo corresponde a la Eucaristía Solemne de San José de Calasanz el 27 de noviembre a las 07:45 a.m. en el colegio; a las 09:00 a.m. tendremos para los papás que quieran acompañarnos una charla sobre el Carisma Calasancio para familias.


Doy gracias a Dios por la luz que emana del corazón de cada obra escolapia en el mundo y de manera especial, de nuestro Colegio Cristóbal Colón. Es la luz que, en nombre de San José de Calasanz, procura diariamente mostrar la luz de Cristo. Lo hacemos con absoluta humildad, conscientes de nuestras debilidades, pero completamente convencidos que debemos servir a todos sin exclusión, amar a los más pequeños y confiar en los jóvenes, que saben el regalo y la responsabilidad que Dios ha confiado a sus manos. Para cada uno de nuestros alumnos, para las familias y todo el personal del colegio, mi deseo de que podamos ser juntos luz del mundo y sal de la tierra. ¡Felicidades en San José de Calasanz! ¡Qué Dios los bendiga a todos!

P. Rodolfo Robert Esquivel, Sch.P.
Titular General del Colegio Cristóbal Colón