Carta de Año Nuevo 2026 | “Tu raíz”

Querida comunidad educativa:

Al iniciar este año 2026, nos reunimos como comunidad para volver a la raíz, allí donde nace nuestra identidad y se renueva el fortalecimiento de nuestra misión. El comienzo de un nuevo año es siempre un tiempo de gracia, una oportunidad para renovar el corazón y reafirmar el sentido profundo de nuestro caminar educativo, agradecerlo y disponernos a crecer con esperanza.

El lema que nos acompaña —“Tu raíz”— nos invita a preguntarnos con hondura: ¿de dónde nace lo que somos?, ¿qué nos sostiene en los momentos de desafío?, ¿qué nos permite crecer y dar fruto? Para nosotros, como comunidad escolapia, la raíz es clara y fecunda: Dios que nos llama, el Evangelio que nos guía e ilumina y el carisma de san José de Calasanz que nos inspira para cuidar la educación como verdadero ministerio y transformación.

La Palabra de Dios nos ilumina y nos recuerda:

“Permanezcan en mí, como yo en ustedes. El que permanece en mí da mucho fruto” (Jn 15,5).

Solo permaneciendo en esa raíz profunda podremos seguir siendo una comunidad que educa con sentido, esperanza y amor.

San José de Calasanz nos recuerda con claridad el corazón de nuestra vocación cuando afirma:

“Si desde la más tierna edad se cultiva diligentemente a los niños en la piedad y las letras, se puede esperar un feliz resultado en el desarrollo de toda su vida.”

Volver a la raíz calasancia es reconocer que educar no es solo transmitir conocimientos, sino acompañar vidas, sembrar sentido, despertar lo mejor de cada niño y joven. Es creer que cada gesto educativo, por pequeño que parezca, puede convertirse en semilla de futuro.

Así queremos ser como comunidad educativa: un árbol con raíces firmes, alimentadas por la fe, el compromiso y el cuidado mutuo; un árbol que da fruto en la formación integral de nuestros alumnos y en la construcción de una sociedad más humana y fraterna.

Agradezco profundamente a cada uno de ustedes —directivos, estudiantes, familias, docentes, colaboradores y personal de apoyo— por ser parte viva de esta misión. Su entrega cotidiana, muchas veces silenciosa, es testimonio de fidelidad y esperanza, es semilla sembrada con amor, que sin duda dará fruto en el tiempo oportuno. Gracias por creer, por acompañar y por sostener esta obra educativa.

Este nuevo año nos invita a cuidar nuestras raíces:

  • fortaleciendo la vida interior y espiritual,
  • cultivando relaciones basadas en el respeto y la confianza,
  • poniendo siempre a los niños y jóvenes en el centro,
  • y viviendo nuestra vocación educativa como servicio, misión y esperanza.

Encomendamos este año 2026 a Dios, pidiéndole que nos conceda un corazón atento, sabiduría, paciencia, manos disponibles y un espíritu fiel. Que María nos acompañe con su ternura, y que San José de Calasanz nos siga inspirando cada paso de nuestra comunidad para educar con paciencia, audacia y amor.

Que, bien arraigados en nuestra raíz, podamos crecer y dar frutos de vida, justicia y paz. Con la certeza de que quien cuida su raíz, da fruto abundante, iniciamos este año con fe y esperanza.

Con afecto y bendición,

Mtra. Emma Illescas Navarro
Directora General